Martina quiere conocer China.
No sé realmente como se enteró de que China existe. Y todavía menos sé como se enteró de que estaba al otro lado del mundo.
Bueno tal vez lo vio en la televisión o lo escuchó en el radio. Tal vez simplemente oyó alguna conversación al respecto.
El punto es que desde hace algunas semanas atrás, Martina rasca todas las noches el piso de su casa. Rasca, rasca y sigue rascando. A veces rasca un poco durante el día, pero casi siempre es durante la noche. Pamela simplemente se sienta afuera de la casa y la observa. Mientras Martina sigue rascando.
Bueno por lo menos ahora sé que el día en que salga por la mañana y no estén Martina y Pamela, voy a tener a quienes llegar a visitar a China. Y no sé tal vez hasta mi propio túnel secreto.